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lunes 18 de julio de 2011

SIMON AND GARFUNKEL




El celebérrimo disco “Bridge over troubled water” fue el más exitoso de Simon and Garfunkel. Paradójicamente, fue el último que hicieron como dueto. Luego de una muy apreciable carrera que inició cuando apenas salían de la infancia, no se toleraron más y decidieron separarse. Era 1970.

El disco incluía, por supuesto, la célebre canción cantada casi toda por Garfunkel con acompañamiento mayoritariamente de un piano solo, pero también el experimento de Simon con la música andina (“El cóndor pasa”) y sus escarceos con la música caribeña (“Cecilia”), entre otros temas memorables.

11 años después decidieron reunirse para hacer una gran celebración en su entrañable Nueva York: un concierto gratuito en pleno Parque Central que convocó a cerca de medio millón de seguidores dispuestos a escuchar un puñado de canciones que han sido parte de la educación sentimental de muchos norteamericanos y de otros nacidos en diversos rumbos del planeta.

Por supuesto que el genio detrás del dueto ha sido Simon, el compositor de las rolas, pero no sería justo menospreciar a Garfunkel con su notable voz y las exquisitas armonías vocales que inventó en compañía de Paul.

Este 2011 ambos músicos -bueno, Art Garkunkel también ha desarrollado una carrera como actor- vuelven a ser noticia.

Uno, por la aparición del delicioso “So beautiful or so what”, el nuevo álbum de Paul Simon que ha sido recibido con críticas muy entusiastas en casi todas las revistas especializadas. Un disco de absoluta madurez que, sin embargo, no deja de lado las búsquedas, tanto musicales como poéticas, que lo han caracterizado a lo largo de su extensa discografía como solista.

Y los dos, por la aparición del disco que conmemora 40 años precisamente de “Bridge over troubled water”, una edición especial que incluye como extra un dvd con dos documentales valiosos: Songs of America y The Harmony Game, en los cuales podemos apreciar una perspectiva actual del trabajo del dueto, así como una revisión de su importancia histórica dentro de la música norteamericana.

Los dos discos valen la pena, el de Simon y Garfunkel por la contribución que se manifiesta en las canciones grabadas hace más de 40 años por el dueto; y el de Simon por la confirmación de su talento: es, sin duda, uno de los mayores autores de canciones de Estados Unidos.